Una bandera tibetana al viento representa un deseo, una plegaria. Colócala en un punto alto y de forma descendente, y preferiblemente en exterior.
Son las portadoras de las esperanzas y anhelos más puros de la comunidad budista y sus cinco distintos colores representa los cinco elementos del budismo: azul el cielo; blanco el agua; rojo el fuego; verde el aire; amarillo la tierra.